Un viaje de Biodanza, Yoga y Conexión Interior
Un viaje inspirado en El Principito
Hay viajes que nos llevan a otros lugares y viajes que, además, nos llevan hacia dentro. Marruecos en Movimiento nace como una propuesta para despedir el año de una manera diferente: viajando, danzando, respirando, compartiendo y dejándonos tocar por la inmensidad del desierto. Durante 7 días y 6 noches, del 28 de diciembre al 3 de enero, recorreremos juntos algunos de los paisajes más fascinantes de Marruecos, desde la intensidad de Marrakech hasta las grandes dunas de Erg Chebbi.
Y tendremos un compañero muy especial durante el camino: El Principito. Su viaje, sus encuentros y sus preguntas serán el hilo conductor de nuestras sesiones. A través de Biodanza, yoga, meditación y diferentes propuestas vivenciales iremos acercándonos a algunos de los grandes temas que atraviesan esta pequeña gran obra: el vínculo, la amistad, el cuidado, la presencia, aquello que verdaderamente importa y la capacidad de volver a mirar el mundo con asombro. Como el Principito, viajaremos también para descubrir, encontrarnos y quizá regresar siendo un poco diferentes.
Atravesaremos el Atlas camino del Sáhara, conoceremos poblaciones y formas de vida tradicionales, recorreremos las dunas, visitaremos familias nómadas y nos acercaremos a la música gnawa en Khamlia. Entre una experiencia y otra habrá momentos para el movimiento, el silencio, la contemplación y el encuentro con el grupo. El programa combina precisamente este recorrido cultural y paisajístico con sesiones grupales de Biodanza, meditación y yoga, convirtiendo el propio viaje en parte de la experiencia.
El momento central llegará el 31 de diciembre. Nos adentraremos en el desierto de Merzouga, atravesaremos las dunas en dromedario y llegaremos al campamento donde pasaremos la última noche del año. Allí, rodeados de arena y bajo el inmenso cielo del Sáhara, celebraremos juntos la Nochevieja con una cena especial y una fiesta alrededor del fuego. Al día siguiente despertaremos en el desierto para recibir el nuevo año y abrir simbólicamente una nueva etapa.
Marruecos en Movimiento no quiere ser solamente un viaje. Quiere ser una experiencia para recordar que, en medio de tantas cosas urgentes, todavía podemos detenernos ante una puesta de sol, contemplar las estrellas, crear vínculos, bailar, jugar y preguntarnos qué es verdaderamente importante para nosotros. El desierto será nuestro paisaje; El Principito, nuestro hilo conductor; y el movimiento, una forma de recorrer el camino.
Despediremos 2026 en el Sáhara. Recibiremos 2027 bajo las estrellas.
Y quizá descubramos, una vez más, que lo verdaderamente importante no siempre es lo que más ruido hace.



